El morteruelo es uno de los guisos tradicionales de España, concretamente de Cuenca y Albacete. Una especie de paté contundente fácil de elaborar y muy sabroso. Se elabora a base de hígado, carnes de caza y especias y se puede encontrar en muchos bares y restaurantes de estas provincias. Descubrimos todo sobre el morteruelo de Cuenca, su origen, recetas y variantes.

Todo sobre el morteruelo de Cuenca

Ya en el siglo XI en el fuero de Molina aparecen referencias sobre este plato. Más tarde, en el siglo XV aparece en el libro de Ruperto de Nola, Libre del Coch, un recetario de cocina catalana.

El morteruelo se elabora con hígado de cerdo y carne de caza, especias y pan rallado machacados en un mortero, de ahí su nombre. Sin embargo, también puede llevar otras carnes, dando como resultado una especie de paté artesano de riquísimo sabor.

Receta fácil de morteruelo de Cuenca

Como ocurre con todas las recetas, hay variantes en la elaboración del morteruelo en cuanto a las carnes con las que se prepara, las especias que se incorporan y los pasos a seguir. Nosotros ofrecemos una receta clásica muy fácil de preparar que se puede adaptar al gusto del comensal.

 

Ingredientes del morteruelo de Cuenca:

  • 1/2 kilo de conejo
  • 250 gramos de hígado
  • 2- 3 dientes de ajo
  • Un vaso de pan rallado o pan desmigado
  • Una pizca de pimentón dulce
  • Una pizca de pimienta negra
  • Una pizca de clavo
  • Una pizca de canela
  • Tomillo y romero
  • Una pizca de pimentón Picante
  • Picatostes

 

 

Elaboración del morteruelo de Cuenca:

  1. Se fríe el ajo junto con el hígado.
  2. Se introducen en una olla express las carnes, el hígado y el ajo fritos, el pan rallado o pan desmigado y agua, y se hierve unos 50 minutos.
  3. Se saca la carne y se desmenuza en un mortero.
  4. Se sofríen un poco unos ajos.
  5. Se añade todo el producto cocido y el caldo.
  6. Cuando esté medio cocinado, se le añaden las especias.
  7. Se remueve y se deja cocer hasta que se consuma el caldo.

 

Esta receta se puede preparar con varias carnes como la liebre, la perdiz, la gallina, jamón serrano, manteca y panceta de cerdo. También puede llevar otras especias, como la pimienta blanca o la alcaravea, por ejemplo. (Aprovechamos para recordarte que te des una vuelta por nuestra sección de conservas manchegas… ;) )

Asimismo, se le puede dar la textura que se quiera. Se puede pasar por el mortero para un resultado más rústico y, si se quiere un plato más fino, se puede pasar por la batidora.

En cuanto a la presentación, lo ideal es servirlo en una fuente de barro junto con unos picatostes o pan de pueblo y unos picos de pan o unas almendras fritas. El mejor vino para maridarlo es un tinto manchego.

Además, el morteruelo se puede utilizar como base de otras recetas, tanto como la imaginación nos acompañe. Puede ser el relleno de unas deliciosas croquetas o empanadillas caseras, por ejemplo. No hay duda, sin embargo, respecto al hecho de que es un plato ideal para servir cuando se tienen invitados y se quiere hacer una cena informal con platos para picar.

Propiedades de esta delicia manchega

El morteruelo, al ser un plato elaborado con carne e hígado, resulta un plato calórico ideal para coger fuerzas para afrontar el día, sobre todo para niños y deportistas. Y es que el hígado es rico en vitaminas, hierro, fósforo y selenio, y las carnes son proteínas que nos ayudan a reactivar el metabolismo del cuerpo.

Si quieres disfrutar de este plato sin necesidad de pasar por la cocina, prueba nuestro morteruelo de la marca El Colorao, en la web de la Tienda Los Molinos, y disfruta del sabor de siempre.

 

En el programa «Ancha es Castilla La Mancha» de CMM nos mostraron un ejemplo parecido de como elaborar el morteruelo de Cuenca: